Las Fuerzas Armadas en un país democrático nos protegen de agresiones o provocaciones externas pero no se involucran con los asuntos de seguridad internos. Esa es la tarea de la Policía.
En momentos de emergencia, deben de colaborar con las autoridades locales y nacionales para ayudar con sus recursos, logística y personal. Y así lo están haciendo.
Tenemos que estar orgullosos de todos esos hombres y mujeres que están dispuestos a arriesgar sus vidas para defender a la patria.